Algo se mueve en el espacio interno de nuestra pequeña familia, despacio pero implacable como la deriva de los continentes. En estos días de desempleo tenemos tiempo de comunicarnos, de jugar, de hacer las cosas que nos hacen felices, y esto ha hecho girar ruedecillas dentro de nuestras cabezas... nos planteamos otras opciones de vida y de trabajo, ¿aquello con lo que más disfrutamos podría ser lo que nos sostiene?.... Tenemos en este momento nuestras vidas "en obras" y curiosamente este tiempo de reflexión es como un regalo, nos hace sentir en la abundancia.
Y mientras tanto la primavera llegó a nuestra casa.

Cuando la vida está llena, como está la tuya, seguro que el camino luminoso aparecerá enseguida!!! Ya estás en él.
ResponderSuprimirUn abrazo grandote, y gracias de nuevo por este espacio de belleza!!!