domingo, 20 de febrero de 2011
cabalos
El otro fin de semana, invitados por los amigos Rocío, Carlos y Xoel, viajamos en su autocaravana hasta Cartelle, en Ourense y pasamos un par de días en O Mundil. Hacía tiempo que no salíamos de viaje y fué una grata experiencia para todos, disfrutamos del ambiente de la quedada, del día soleado, de las paellas y los dulces caseros, y sobre todo conocimos a Chimo, Perla, Chocolate... El domingo por la mañana llovió, y el aroma del pinar empapado me trajo de vuelta a las raices, que tanto extraño últimamente.
Desde entonces Emilia no para de hablar de los caballos, de recordar sus nombres, está realmente encantada, y la suerte de vivir en un pueblo es que podemos visitar a algún amigo y repetir la experiencia.
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