Buscando información sobre el tema del azúcar me encontré con este personaje, el Glutamato Monosódico, un aditivo alimentario también conocido como potenciador de sabor. Aunque el glutamato es un aminoácido muy común en la naturaleza, pues constituye el componente principal de muchas proteínas y péptidos, una vez que se extrae y se concentra por procedimientos industriales, se convierte en un potente neurotóxico, (como en el caso del azúcar refinado o la sal refinada, el aspartamo, etc). Actualmente está presente en casi todos los productos alimentarios envasados, incluso en los preparados para bebés.
En este artículo extraido de Revista Natural podemos encontrar una presentación de sus peligros y sobre todo un listado de los nombres con los que aparece camuflado en las etiquetas:
Algunos de estos nombres son: Proteína hidrolizada, Extracto de levadura autolizada Ajinomoto, Vetsin, MSG, Gelatina, Caseinato de Calcio, Proteina Vegetal Hidrolizada (PVH), Proteina texturizada, Glutamato monopotásico, Poteina hidrolizada de plantas (PHP), Extracto de levadura, Ácido glutámico, Caseinato de sodio, Levadura hidrolizada, Extracto de proteina vegetal, Senomyx, Carragenano, Saborizante natural, Realzador del sabor, o con el número E620, E621, E622, E623, E624, E625,E627, E631, o E635.
Algunos de los principales peligros son: La excitotoxicidad de estas sustancias puede afectar al desarrollo del sistema nervioso de los niños antes y después de nacer, hasta el punto de causarles problemas emocionales, de aprendizaje, hiperactividad, dislexia e incluso autismo que se manifiestan con el paso del tiempo. En este sentido, se ha comprobado que dichas excitotoxinas destruyen las neuronas del hipotálamo, implicado en el funcionamiento del sistema nervioso autónomo, del sistema endocrino, de las emociones de ira, del sueño y del apetito. Hay que recordar que el cerebro del niño es más sensible a estas toxinas que el de un adulto. Estas sustancias tóxicas son igualmente peligrosas para las mujeres embarazadas, puesto que existe la posibilidad de que atraviesen la placenta y lesionen el sistema nervioso del feto, en proceso de desarrollo. También afecta a los adultos En 1968, se describieron, por primera vez, las reacciones agudas que pueden darse poco después de ingerir alimentos que contengan glutamato (dolores de cabeza, debilidad, entumecimiento, palpitaciones, asma, problemas de sueño, dolores abdominales, calambres, hormigueo, opresión en el pecho, etc.). Hay que resaltar también que los daños que producen las excitotoxinas al sistema nervioso son muy lentos, sin ningún síntoma externo aparente. Las neuronas mueren lentamente y pueden pasar años, incluso décadas, antes de que aparezcan síntomas clínicos de daños neurológicos.
También enlazo una conferencia subtitulada en español del Dr. Russel Blaylock, neurocirujano y experto en nutrición, que explica de manera muy didáctica y asequible como esta sustancia, denominada por él como Excitotoxina, actúa en el cerebro.
Excitotoxinas, el sabor que mata from alvrosda on Vimeo.
No sólo es tóxico, no sólo tiene efectos duraderos, no sólo causa decenas de enfermedades (y las que aún falta por descubrir), no sólo se usa en comida chatarra, no sólo está autorizado su uso a sabiendas de lo dañino que es, sino que además se usa en alimentos infantiles, e incluso muchas empresas tienen el descaro de aparentar preparar alimentos que dicen ser libres de glutamato al citarlo dentro de los ingredientes con uno de sus casi 30 nombres alternativos.
La alternativa a su consumo, en principio pasa por reducir drásticamente todo lo que no son alimentos, sino productos alimentarios, es decir, prescindir en lo posible de todo aquello que viene precocinado, envasado, enlatado, embolsado... También podemos buscar productos garantizados como ecológicos y cocinar nosotros mismos los alimentos en lugar de recurrir a productos ya preparados de origen industrial.
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