domingo, 10 de octubre de 2010

continuando con el azúcar...

Seguí tirando del hilito con el tema del azúcar , y como llevo una temporada replanteándome la alimentación en mi casa (ja! yo que podía vivir de helado y chocolate!) en estos días he leído este libro, SUGAR BLUES  de William Dufty, (que me descargué en español aquí), y del que encontré ésta reseña de el blog alternativo , de la que extraigo un par de párrafos como invitación:

“El azúcar refinada es mortal para el ser humano porque proporciona sólo lo que los especialistas en nutrición describen como calorías vacías o desnudas. Además, el azúcar es peor que nada, porque drena y extrae las preciosas vitaminas y minerales del cuerpo por las demandas que su digestión, desintoxicación y metabolismo producen sobre todo el organismo.


Para nuestro cuerpo el equilibrio es tan esencial que tenemos muchas formas de contrarrestar el shock brusco de una gran ingestión de azúcar. Los minerales como el sodio (de la sal), potasio magnesio (de las verduras) y calcio (de los huesos) son movilizados y usados en una transmutación química; se producen ácidos neutros que tratan de restablecer el factor de equilibrio ácido-alcalino de la sangre a un estado más normal.

Si se consume azúcar todos los días, se produce continuamente una condición excesivamente ácida en el cuerpo, y se necesitan cada vez más minerales de lo profundo del cuerpo para tratar de rectificar el desequilibrio. Finalmente, con objeto de proteger la sangre, el organismo extrae tanto calcio de los huesos y dientes, que éstos empiezan a cariarse sobreviniendo al final una debilidad general. A la larga, todo exceso de azúcar afecta a todos los órganos del cuerpo”.

Sin ánimo de hacer proselitismo, y como siempre inventandome la sopa de ajos... descubrí en el libro el ciclo de estados de ánimo recurrentes, y desfallecimientos hipoglucémicos que le suceden a nuestros cuerpos cuando lo exponemos al azúcar refinado, y me reconocí mismamente. Vaya, que previsible soy, por eso mi pareja me suelta un "deja de gruñir y acaba de comerte un bocata" cuando estoy entrando en fase exasperante y soy incapaz de reconocer que solo tengo hambre...

Reconozco que hay muchas cosas en mi vida que aún hago con el piloto automático (afortunadamente cada vez menos) pero desde que soy madre este automático se me salta y voy entrando en control manual... No aprendí a cocinar en casa de mi madre, a ella no le gustaba hacerlo y creo que por esto nunca se despertó en mi el interés. Sí, comía, pero sin preocuparme demasiado, y como suelo ser distraída, si estaba concentrada con otra cosa, el comer era un trámite que resolvía de cualquier modo (y no siempre del mejor). Pero ahora es diferente, por un lado, me siento responsable de lo que come mi familia , pues soy la que se encarga del fogón, por otro he descubierto los placeres de la cocina, que cada vez me gusta más, y por otro, mi cuerpo me reclama muy explícitamente que cuide lo que como.

Creo que a cualquiera que entre en contacto con un poco de información veraz sobre el tema le van a entrar ganas de dejar de lado el azúcar refinado (o no... de todo hay). Yo todavía soy adicta al azúcar, pero en fase de rehabilitación, lo he sustituido por azúcar de caña integral y biojusto, y consumo infinitamente menos que antes, un kilo ahora puede durarme meses. Al principio me daba cierta angustia ver la nevera y la despensa tan vacías, pues una vez que empiezas a eliminar productos y aún no tienes muy claro como ir cambiando la alimentación pasas por una fase de "ay! vamos a morir de hambre!", pero después de unos días empiezas a normalizar y además ayer fuí a ecocultura y vine con un montón de información sobre cooperativas de consumidores de productos ecológicos que me van a venir de maravilla!

P.D.1: más información sobre el tema:
- "Sugar Blues: azúcar, aspartamo y edulcorantes, venenos legales" en el blog el dedo en la llaga
- "La comida basura aumenta la violencia social. Azúcar amargo" en Holistika.net
- "Hipoglucemia y ataques de pánico" en Holistica.net

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